Distribución de última milla

La “última milla” es un concepto relacionado con las compras online de productos físicos y el proceso de entrega de los mismos a sus compradores. Se refiere al ciclo que siguen esos productos desde el último punto de distribución (sea un centro logístico, un almacén, una tienda-almacén, etc…) hasta su entrega final a su comprador.

Por ello, la última milla es también un concepto que conecta directamente con la experiencia de compra del consumidor. Hasta hace no tanto, dicha experiencia de compra se trabajaba sólo ligada al puro proceso de compra online (es decir, sólo respecto al entorno virtual -no físico- de la tienda eCommerce).

Sin embargo, el creciente desarrollo del eCommerce ha llevado a dichas empresas a mejorar todos sus procesos y prestar atención también a la “experiencia de entrega” -algo propio del mundo físico y no virtual-. El comprador, pues, no sólo se contenta con que la compra online sea sencilla y rápida, sino que también exige que la entrega física del producto adquirido sea flexible, cómoda, personalizada y -cada vez más- sostenible medioambientalmente.

Diversos estudios de mercado demuestran que si la experiencia de entrega es deficiente, más de la mitad de los clientes no repiten su compra en la misma tienda online o bien optan por devolver o no completar la compra realizada, con el consiguiente impacto negativo en la cuenta de resultados del eCommerce.

En efecto, la experiencia de entrega no ha supuesto históricamente una prioridad para las grandes empresas del sector logístico. Sus estructuras estaban preparadas para prestar servicios B2B de entrega de objetos y documentaciones ligados a la actividad entre empresas. Sus ventanas de entrega coincidían naturalmente con los horarios comerciales y la facilidad para encontrar al destinatario (en sus oficinas de 8:00 a 20:00 hs) aseguraba un número de horas amplio que hizo innecesario idear procesos demasiado sofisticados.

Sin embargo, la entrada en juego del consumidor final como destinatario de los envíos logísticos toma una especial relevancia con el desarrollo del eCommerce. En ese momento, la ausencia casi permanente de sus domicilios de lunes a viernes plantea la necesidad de contar con menos horas (incluso menos días) para hacer las entregas, un mayor número de devoluciones y, en definitiva, mayores retos en cuanto a la “satisfacción del cliente”, que ya no es un negocio, sino un particular.

Es entonces cuando surgen empresas especializadas en la distribución en el último tramo (o última milla). Se trata de empresas que cuentan con sistemas de comunicación, notificación y flexibilización del servicio que permiten adaptar las estructuras rígidas de la logística tradicional (B2B) a las nuevas necesidades de los consumidores online (B2C).

GEEVER lidera ese cambio en el paradigma de los envíos de paquetería y se posiciona como un partner logístico ideal para dos tipos principales de clientes:

  1. Couriers tradicionalmente orientados y estructurados para servir bajo modelos B2B, pero que desean ofrecer entregas a consumidores finales.
  2. Retailers, marcas de consumo y tiendas online que precisan un servicio de entregas que les permita optimizar la experiencia de compra integral de sus clientes-consumidores.

Deja un comentario